En lo virtual como en lo real, aunque no ande

9 Octubre 2008 - Escrito por David Navarro

Hace unos días asistí a la rueda de prensa en Madrid de Jaime Rosales, presentando su última película “El tiro en la cabeza”. Después de ser vapuleado en San Sebastián estaba mucho más a la defensiva de lo que explicaron los cronistas del festival, y supongo que hasta agradeció que el responsable de márketing de Cameo, Antonio Luna, ocupara casi 15 minutos de la rueda de prensa en explicar algo que a nadie parecía interesar.

El temazo: Cameo lanzó aquel mismo día un nuevo site Filmin.es, que pretendía (en palabras de Luna) “que Internet pueda servir de algo a la Industria y no al pirateo (…) como viene siendo costumbre”. Para ello se han ajustado los machos y van a proyectar a la carta las mismas películas que proyectan en sala, con algunas peculiaridades anacrónicas dignas de mención:

1. La razón más clara por la que se pone en marcha este servicio es facilitar que los habitantes de provincias donde no se exhiben estas películas puedan verlas.

El sistema acota su acceso al territorio nacional aunque no hace ninguna discriminación entre provincias.

2. Las películas se proyectarán en pases que recrearán los de las salas de cine, a las 16:00, a las 18:00, 20:00 y 22:00.

¿Qué necesidad hay de recrear el mundo real cuando precisamente el virtual…?

3. Las salas virtuales tendrán un máximo de 100 butacas, si alguien no logra comprar entrada para su sesión deberá esperar a la siguiente sesión.

Otra vez: ¿qué necesidad hay de recrear el mundo real…? La respuesta de Luna es: que así compiten en igualdad de condiciones con las salas comerciales. Pensando en el punto 1 (que esta sala es para las provincias que no proyectan estas películas) y teniendo en cuenta que el 60% del territorio nacional habitualmente se queda sin distribución de las películas de Cameo… 100 espectadores para todo el país sabe a poco, pero sobre todo no se entiende.

4. Las películas deben verse en el ordenador, no hay ninguna forma de exportarlas al sofá, no se pueden descargar para evitar la piratería.

¿Cuántas personas amantes del cine estarán dispuestas a ver las películas en su escritorio/monitor? (recordemos que el servicio lo abre en pruebas “Tiro en la cabeza”, película emblemática de cine no-comercial e hito de incomodidad para ser vista en silla de “trabajo”). Si emule lleva años ganando la batalla a este tipo de iniciativas es porque la gente ve las películas en su sofá, con su macrotele… ¿Para eso pagas 3,4€? ¿No es más fácil/útil “robar” una película de streaming que en sala de cine como screener y venderla por 5 €?

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